A las once de la mañana del 10 de diciembre de 1995 Mikel Otegi Unanue, por entonces miembro de Jarrai pero que, posteriormente, pasaría a integrarse en la banda terrorista ETA, asesinaba en Isasondo (Guipúzcoa) a JOSÉ LUIS GONZÁLEZ VILLANUEVA e IGNACIO MENDILUCE ETXEBERRI, agentes de la Ertzaintza. Los dos agentes asesinados no figuran, incomprensiblemente, como víctimas de ETA en los listados oficiales del Ministerio de Interior, pero sí en el libro Vidas Rotas (Alonso, R., Florencio Domínguez, F., y García Rey, M., Espasa 2010, págs. 968 y ss.).
